9 de septiembre de 2007

FEDERER ESCRIBE LA HISTORIA DEL TENIS

Roger Federer ganó por cuarta vez consecutiva el US Open y conquistó el duodécimo Grand Slam de su carrera. El suizo está cada vez más cerca de Pete Sampras. Argumentos le sobran para ser la mejor raqueta de la historia.

El tenista helvético acumula triunfos y despedaza rivales. En esta ocasión superó al serbio Novak Djokovic (7-6 (4), 7-6 (2) y 6-4), considerado como en futura gran alternativa al número uno del mundo pero que terminó desquiciado en su primera final de un Grand Slam.

El tercer finalista más joven del Abierto de Estados Unidos en la era Open -superado sólo por los míticos Sampras y el sueco Bjorn Borj- terminó impotente ante la impasibilidad del suizo. Debe aún sosegar sus impulsos el jugador balcánico, el único serbio en alcanzar la final de un Grand Slam. Tuvo el partido en su mano. Dispuso de opciones para ganar los dos primeros sets pero terminó absorbido por la magnitud del acontecimiento y la grandeza del rival.

Sin embargo, a Federer se le agotan los alicientes. Plagado de éxitos, el reto de igualar a Sampras como rey del tenis es una cuestión de tiempo. El otro reto lo custodia el español Rafael Nadal, poderoso e infranqueable en arcilla. El único capaz de frenar el absolutismo del campeón.

El exceso de ansiedad acabó por condenar al joven Djokovic, de veinte años. Cuando su tenis era de alto nivel y tenía al suizo distante de su mejor momento. Contra las cuerdas. Especialmente significativo resultó el primer parcial, cuando el serbio navegó a favor de corriente desde que rompió el saque de Federer en el noveno juego.

Los cinco puntos de set dilapidados angustiaron al serbio y Federer se apuntó el parcial. Sin continuidad en ese juego excelso que acostumbra, el número uno del mundo afrontó con naturalidad su décima final grande consecutiva. Eso pudo llevarle a un transitó por el alambre también por la segunda manga. Excesivo en los errores pero rescatado por su saque que, no obstante perdió en el cuarto juego. Djokovic se adelantó con una renta notable (4-1) que no suele perdonar. La presión le pudo de nuevo y Federer equilibró la situación.

La situación no dejó de dar ocasiones a la raqueta del jugador de Belgrado, que antes de un nuevo desempate que pudo evitar, dispuso de otras dos opciones para resolver el parcial. Federer, que firmó doce saques directos, solventó la situación con primeros servicios.

De tanto esperar emergió el genio, que jugó con grandeza el desempate para encarrilar un triunfo, que selló en el tercer parcial. El número uno del mundo, invadido por la experiencia y la percepción de la situación de su rival, echó el resto en el décimo juego del tercer set. Se arrodilló en la red como dicta la tradición y su rutina y celebró uno más de sus éxitos.


Informe: EFE

ALMAGRO, CAMPEÓN DE ESPAÑA

El tenista murciano Nicolás Almagro revalidó su título de Campeón de España al derrotar al catalán Albert Portas por un cómodo 6-1, 7-5 en la final disputado en las instalaciones del Club de Tenis de Albacete.

El campeón apenas tuvo problemas para imponer su mejor tenis. El primer set no tuvo mucha historia y el dominio de Almagro fue apabullante, pero su rival supo reaccionar en la segunda manga.

Este set fue mucho más igualado y el equilibrio se mantuvo hasta a la recta final del choque al que se llegó con 5-5. En ese momento, el murciano logró un 'break' vital y cerró su segundo título consecutivo.

"Estoy feliz por revalidar un título tan importante del calendario nacional. He hecho un primer set muy completo, pero me he desfondado un poco en el segundo por el cansancio acumulado después de haber estado seis semanas compitiendo fuera de casa", comento Almagro al término del encuentro.

Por su parte, el jugador catalán Albert Portas felicitó a su rival por su "gran partido". "De haber ganado el segundo set quizá hubieran cambiado las cosas en el tercero", indicó. El Campeonato de España Kia de Tenis absoluto finaliza el domingo, a las 12 horas, con la final femenina, que se disputará entre la catalana María José Martínez y la vasca Elosía Compostizo.

Fuente: Marca

SHARAPOVA, LA BELLEZA DEL TENIS

A pedido de la platea masculina, un video de la joven tenista rusa que cautiva a los hombres del deporte blanco. Saque, volea y a disfrutar.

RUSIA, DE LA MANO DE DAVYDENKO

El número cuatro del mundo Nikolay Davydenko liderará al campeón de la Copa Davis en la serie del mes próximo frente a Alemania en Moscú, por las semifinales de la ensaladera de plata.

El capitán ruso, Shamil Tarpishchev, convocó a un formidable equipo, que también incluye al ex número uno del mundo Marat Safin, al número 11 Mikhail Youzhny, a Dmitry Tursunov y a Igor Andreev.

La serie contra Alemania se jugará del 21 al 23 de septiembre en una cancha de polvo de ladrillo en el estadio Olímpico de Moscú.
"Los cinco están listos para jugar, así que en los próximos días voy a tener que excluir a un jugador y dejarlo como suplente," declaró Tarpishchev a Reuters el domingo.

Davydenko ha tenido destacadas actuaciones en las últimas semanas y alcanzó las semifinales del Abierto de Estados Unidos sin perder un set, antes de caer frente al número uno del mundo, el suizo Roger Federer, en su enfrentamiento del sábado.

Davydenko, Safin, Andreev y Youzhny contribuyeron a la victoria de Rusia frente a Francia por 3-2 en los cuartos de final, también sobre tierra batida, en abril en Moscú.

Se espera que Alemania anuncie su equipo a finales de la semana.
Suecia enfrentará a Estados Unidos en la otra semifinal.

Fuente: Reuters

HENIN DEMOSTRÓ PORQUÉ ES LA MEJOR


Justine Henin estimuló los argumentos que la consideran como la número uno del tenis femenino después de vencer con evidente autoridad a Svetlana Kuznetsova por 6-1 y 6-3, para adjudicarse su segundo Abierto de Estados Unidos y su séptimo Grand Slam.

La jugadora belga copa desde hace tiempo la cima del ránking WTA. Después de transitar por él hace cuatro años, el año 2006 le devolvió una autoridad que cada vez es más evidente. Henin, sin embargo, salió derrotada de tres de las cuatro finales de los 'major' del pasado curso. Excepto en París, salió batida de Australia, Wimbledon y Estados Unidos, donde reinó en 2003 y cuya corona ha recuperado este sábado, en el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King.

Henin ha demostrado que la distancia entre la elite y el resto es enorme. A la espera de mejores noticias de las Williams, Venus y Serena, que han vuelto con éxito a la competición, de la recuperación de la ausente Amelie Mauresmo y de la orientación que adopte el estado de forma de Maria Sharapova, el resto dista de la determinación de las mejores.

Kuznetsova es un ejemplo de ello. Es la número cuatro del mundo y dejó abrumada el torneo. Una de las alumnas aventajadas de la emergente escuela rusa, que venció en el Abierto de Estados Unidos en 2004, ha salido malparada de su cara a cara con la campeona. En Nueva York fue bendecida por un cuadro benévolo, donde salió al paso de jóvenes revelaciones en el circuito. Sin capacidad aún para hacer algo grande. Pero mientras la rusa superaba a raquetas como Agnes Szavay o Viktoria Azarenka, promesas venideras, Henin tenía que solventar choques de enjundia como el de las hermanas Williams en cuartos y semifinales, además de Dinara Safina en octavos. A pesar de todo no acusó el gasto.

Kuznetsova está a años luz de la campeona. La sensación fue mayor tras comprobar que cerró el duelo con casi treinta errores no forzados y sólo cuatro juegos anotados en su casillero. En hora y media la belga completó el compromiso. Conquistó el Abierto de Estados Unidos. El segundo en su historia, que añade ya a sus cuatro Roland Garros y su Abierto de Australia.

Informe EFE

8 de septiembre de 2007

DOS QUE QUIEREN VOLVER A SER

La belga Justine Henin y la rusa Svetlana Kuznetsova, dos raquetas que en su día reinaron en Nueva York, regresan al último tramo del torneo, a la final del Abierto de Estados Unidos, para recuperar la corona que antaño les perteneció y que el año pasado encumbró a Maria Sharapova.

La lucha por el cetro del último Grand Slam del curso se advierte desigual. La número uno, la belga, asume la cita con una nutrida experiencia, asentada en la cima del ránking WTA y con una apabullante ventaja respecto a su rival en los duelos particulares previos.

Henin acumula seis títulos mayores después de haber disputado diez finales, en medio de un palmarés rebosado por treinta y cinco éxitos. Y se ha impuesto a su adversaria en catorce de los dieciséis enfrentamientos. Una distancia abismal para una raqueta que ha superado todos y cada uno de los obstáculos a los que le ha sometido un cuadro exigente en el torneo.

La jugadora de Lieja, finalista el pasado año en Nueva York cuando cayó con Sharapova, ha sido la ejecutora de las aspiraciones locales. Eliminó, consecutivamente, a las hermanas Williams, esperanzas americanas. A Serena en cuartos de final. A Venus en semifinales. Además, Henin ha superado a las rusas Dinara Safina, decimoquinta cabeza de serie y a la preclasificada Ekaterina Makarova.

En segunda ronda salió del paso de la búlgara Tvetana Pironkova y antes de la alemana Julia Goerges. Kuznetsova no logra superar la barrera de la cima. Está siempre un escalón por debajo de las dominadoras del circuito. A la sombra de Henin o de la francesa Amelie Mauresmo o de su compatriota Maria Sharapova. Tiene cuesta abajo la orientación de los precedentes.

Sólo ha ganado a su rival en una de las dieciséis ocasiones en las que han coincidido. Pero el aliento le llega al contemplar el más reciente. Del que salió ganadora. Fue en las semifinales del Abierto de Berlín, sobre tierra este año. Logró su segundo triunfo sobre Henin. El traslado de Kuznetsova a la final ha sido un camino menos tortuosos que el de su adversaria en la final. En semifinales ganó a su compatriota Anna Chakvetadze, que nunca estuvo tan cerca de un Grand Slam.

Antes, superó a la joven húngara Agnes Szavay, revelación del torneo y a otra prometedora tenista, la bielorrusa Viktoria Azarenka, verdugo de la suiza Martina Hingis. Kuznetsova también terminó con la española Anabel Medina y con la francesa Camile Pin después de superar a la checa Klara Zakopalova en primera ronda

FEDERER QUIERE REVANCHA

Roger Federer tiene dos buenas excusas para aumentar su motivación de cara a la final del US Open: buscará su cuarta corona consecutiva en Flushing Meadows y podrá tomarse revancha de la derrota sufrida hace tres semanas en el Masters Series de Monteral.

Es que el suizo, que en semifinales debió batallar para superar al duro ruso Nicolay Davydenko, jugará la final del torneo ante Novak Djokovic, su verdugo en Canadá. El serbio, más temprano, accedió a alas semifinales por su victoria ante David Ferrer.

La victoria del N°1 del mundo, por cuarta ocasión consecutiva a la final del Abierto de los Estados Unidos, fue ante Nikolay Davydenko por 7-5, 6-1, 7-5 en semifinales.

Novak Djokovic, en tanto, alcanzó la final del US Open, el último Grand Slam del año, tras vencer hoy al español David Ferrer por 6-4, 6-4 y 6-3.

No le fue fácil a Federer. Tras estar debajo 2-0, 1-3, 2-3, 3-4 y 4-5 en el último set, Federer, de 26 años, logró levantar su juego y como todo un maestro igualó las acciones a 5-5 luego de que el ruso no pudiera quebarle en el décimo game.

Acto seguido, fue el núemro uno del mundo quien logró quebrar a su oponente luego de que éste entregara su servicio con una doble falta, para irse ya al frente 6-5.

En el duodécimo juego, Federer, con récord ahora en US Open de 37-4 y con el servicio en sus manos, dispuso del ruso por décima vez en su carrera.

Un serbio imparable. Djokovic, que en este certamen eliminó a Juan Martín Del Potro y Juan Mónaco, empezó mal en el primer parcial. Estaba 3-0 abajo, aunque logró recuperarse y, con buen juego, se llevó el set inicial por 6-4. Luego, en el segundo, quebró en el séptimo game el saque de Ferrer y festejó con otro 6-4. En el último set, tuvo menos oposición y cerró con un 6-3 final para clasificarse a su primera final de Grand Slam, después de haber alcanzado este año las semifinales de Roland Garros y Wimbledon.

“Estaba cansado y un poco nervioso. El –por el español– me obligó a pelear cada punto”, señaló tras el encuentro el serbio, de 25 años, que buscará mañana su quinto trofeo del año y el séptimo de su carrera y gracias al éxito de hoy igualó su historial con Ferrer en dos triunfos para cada uno.
La final de hombres se jugará mañana, a las 17 de la Argentina, en el Arthur Ashe a cancha llena.

Fuente: ANSA y AFP